sábado, 26 de diciembre de 2009

Tu casa esta embrujada, aún hay un fantasma penando en las esquinas.

martes, 8 de diciembre de 2009

Pasado pisado

El pasado es un cadáver, que no se pudre, sino que se momifica. Algunos optan por enterrarlo, y a veces les dejan flores o lloran por él, pero ahi quedará. Otros lo entierran, pero se arrepienten y cada cierto tiempo lo vuelven a sacar, lo limpian, lo miran, y tratan de revivirlo, sin mucho éxito. Pero los más masoquistas lo tienen sentado a su lado, lo miran siempre, lo arreglan para que ésta momia tiesa parezca que esta viva e incluso llegan a veces a creer que ha revivido.
Pero los muertos no reviven, el pasado no regresará nunca, lo perdido no se recupera, y los errores no se arreglan.
Pero cuesta muchísimo enfrentar la muerte, especialmente la muerte de nuestros propios recuerdos, los atesoramos, y nos negamos a dejarlos ir, y asi llenamos nuestra vida con objetos con un supuesto significado ligado a ese momento que ya pasó, tratando de rellenar con objetos ese presente tan vacío que nos negamos a vivir. Viviendo del pasado, el presente se transforma en una especie de cadáver exquisito conformado por antiguos recuerdos, falsos anhelos, y muertas esperanzas. Sino enterramos nuestros muertos será imposible seguir vivos, sino seguimos vivos nos tranformamos en zombies, y si vivimos como zombies sería mejor darse por muerto. Dejar morir en vez de dejarse morir. No se trata de olvidar, ni de borrar lo que hemos vivido, sino de releer los hechos, dejar que estos conformen lo que somos, pero no vivir por ellos. Podemos tener fotos de nuestros muertos, recordar la música que disfrutaban, leer lo que nos escribían, pero entender que no resucitarán, que nadie nunca lo hace.
Los muertos se recuerdan con respeto, y tal vez nostalgia, pero se entierran, bien profundo. Mira a tu lado, si ves una momia que te mira con ojos vacíos y añejos, tomala con cuidado, besale la frente y despídete, que ya ella no volvera a vivir más. Entierrala muy profundo, no la escondas ni la olvides, pero déjala ir. Sentirás que todo vuelve a estar más liviano, que todo brilla un poquito más, que el aire entra en tus pulmones, dejarás de ser un carroñero de recuerdos, empieza a alimentarte de momentos vivos.
O sino, cortate la cabeza, es la unica manera de eliminar un zombie como tú.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Me carga la gente que se sobrevalora a si misma, eso.

lunes, 7 de septiembre de 2009

No eres unica por teñirte el pelo
Ni por tener tatuajes
No te hace unica ser vegana, y defender los derechos animales
Y vender tu ideologia como falsa conciencia
Drogarte tampoco te hace unica
Ni tus problemas con el psicologo
Con las pastillas
Con el psiquiatra
No eres unica por ser lesbiana
Ni bisexual, o liberal
No eres unica por tener problemas con tus viejos
Ni con tus profesores
No eres unica por tomar solo cervezas Corona,
Solo vodka Absolut
O fumar caños como quien come pan
No eres unica por vestirte diferente
Por romper tus pantys
Tener zapatillas Converse
Comprar ropa de marca, pero tambien en la feria
No te hace unica escuchar bandas que "nadie conoce"
Ser amiga de algunos musicos
Ir a tocatas siempre y entrar gratis
Que tu musica "no sea comercial"
Y que conozcas todas las canciones
Y todos los artistas, que no suenan en la calle.
El haber robado copete no te hace unica
El sacar ropa de las multitiendas tampoco
Nunca seras unica por conocer mucha gente
por ser amiga de personas "famosas"
Por tener muchos contactos
Por tener fiestas extrañas
Y tener una vida "super loca"
No eres unica porque alguna vez leiste un poema de Bukowski
Porque conoces el nombre de Baudelaire
O porque en tu casa hay un libro de Cortázar
No te hace unica no entender de politica
Ser anarquista
No estar inscrita
O decir que votaras nulo
No eres unica por decir que eres atea
agnostica
budista
hinduista
o creer en la Pachamama
No te hace unica hacer yoga
comer queque de marihuana
O preferir los productos organicos
Usar bolsas de papel
Y reciclar tu basura

Ser unica esta mas alla de tus posibilidades
Buscaras siempre la manera de diferenciarte
destacarte
Brillar
y ser reconocida
Tienes un miedo horroroso a ser "como los demas, como el resto, como la masa"
Pero la verdadera esencia escapa de ti
no eres mas que uno de esos
Esos que conforman "la masa sin cantera"

domingo, 23 de agosto de 2009

Te quiero amarillo como la arena
pequeño y cursi gorrion
parecido a un boton
te abrocho a mi chaqueta
te cuelgo de mi bolsillo
desplumo tus alas
te meto en mi jaula
pierdo la llave en el fondo de mi garganta
ahogas tu canto en azucar
te enredas en mis arterias y en mi traquea
me quitas el aliento y yo la conciencia
te necesito azul para llorar
y rojo para amar

domingo, 16 de agosto de 2009

Tome la 104 que llegaba a Providencia. Ya me empezaba a doler mi cuerpo, era la segunda clase de yoga y yo no hacia ejercicio (deportivo) desde que deje el colegio, y ya han pasado como 5 años de eso. Estaba sin audifonos, los perdi un dia haciendo unas fotos, un weon me dijo que los habia encontrado pero aun no se ha dignado a devolverlos, asi que ahora solo los cantantes del Transantiago eran mi soundtrack, pero la mayor parte de las veces tocan zampoñas y charangos, o sino llevan una base horrible que ponen en unos parlantes que suenan peor aun. Y ahi viene ese repetido repertorio, en donde han prostituido temas hermosos de Violeta Parra, Victor Jara, Patricio Manns, Silvio Rodriguez, o simplemente temas empalagosos y romanticones que podrian tocar en la radio Corazon, y entre hippies folkloricos y ciegos, pocas veces hay alguien que te saca del tedioso letargo de viajar en micro. Ese dia subio un gallo piola, pero llevaba una guitarra y una harmonica (puesta con esas cosas que parecen de esos frenillos cuaticos), y entonces empieza a tocar una melodia muy diferente a las que suelo escuchar en las micros, algo como una agradable mezcla entre Bob Dylan y Johnny Cash, y el tipo toco su musica entre estudiantes somnolientos, oficinistas uniformados y viejitas amnesicas. Y luego pide monedas, pocos le dan, yo le entrego una moneda de cien, el me dice "gracias" y yo le sonrio. Despues se sienta frente a mi y toca suavecito uno de esos temas medios vaqueros, medios folk con su guitarra, en eso llegamos a Providencia, la micro llega al paradero, se abren las puertas y se bajan todos los pasajeros, yo me bajo a buscar algo para almorzar, el seguramente a buscar otra micro y mas monedas.