miércoles, 3 de marzo de 2010

Cuantas veces he visto todo desmoronorarse a mi alrededor, cuantos terremotos han agrietado mis cimientos y mi pequeño corazón, cuantas veces he caminado sola en el frio, mientras todo parece caerse a mi paso, cuan inundada de lágrimas se encuentra mi almohada, cuantos recuerdos dolorosos guardo en mis cajones como cicatrices siempre visibles de mis viejas heridas. Cuantos nombres se quedan atras, convertidos solos en huellas, manchas, que ensucian mis memorias. Cuantas horas entregadas, cuantas horas perdidas, cuantas horas que no recuperaré, esperando, esperando una señal, una esperanza, una ilusion perdida. Cuantas lluvias mojaron mis pies, enfriaron mis manos, congelaron mi nariz, sin nadie que me diera un vaho consolador. Cuanto ha pasado en estos cortos años, cuantos hechos capaces de engrosar páginas y páginas de lamentos, ¿como en tan poco tiempo se es posible vivir tanto?, cuantas experiencias que no debería haber vivido, que nadie nunca debería haber vivido.

Pero aqui estoy, los otros caen, y yo sigo en pie.