domingo 16 de agosto de 2009
Tome la 104 que llegaba a Providencia. Ya me empezaba a doler mi cuerpo, era la segunda clase de yoga y yo no hacia ejercicio (deportivo) desde que deje el colegio, y ya han pasado como 5 años de eso. Estaba sin audifonos, los perdi un dia haciendo unas fotos, un weon me dijo que los habia encontrado pero aun no se ha dignado a devolverlos, asi que ahora solo los cantantes del Transantiago eran mi soundtrack, pero la mayor parte de las veces tocan zampoñas y charangos, o sino llevan una base horrible que ponen en unos parlantes que suenan peor aun. Y ahi viene ese repetido repertorio, en donde han prostituido temas hermosos de Violeta Parra, Victor Jara, Patricio Manns, Silvio Rodriguez, o simplemente temas empalagosos y romanticones que podrian tocar en la radio Corazon, y entre hippies folkloricos y ciegos, pocas veces hay alguien que te saca del tedioso letargo de viajar en micro. Ese dia subio un gallo piola, pero llevaba una guitarra y una harmonica (puesta con esas cosas que parecen de esos frenillos cuaticos), y entonces empieza a tocar una melodia muy diferente a las que suelo escuchar en las micros, algo como una agradable mezcla entre Bob Dylan y Johnny Cash, y el tipo toco su musica entre estudiantes somnolientos, oficinistas uniformados y viejitas amnesicas. Y luego pide monedas, pocos le dan, yo le entrego una moneda de cien, el me dice "gracias" y yo le sonrio. Despues se sienta frente a mi y toca suavecito uno de esos temas medios vaqueros, medios folk con su guitarra, en eso llegamos a Providencia, la micro llega al paradero, se abren las puertas y se bajan todos los pasajeros, yo me bajo a buscar algo para almorzar, el seguramente a buscar otra micro y mas monedas.
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1 comentarios:
te encontraste con nano strrrrn en la micro ajajaj?
oye que bueno que actualices esta wea, ya era como el colmo
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